Mensajes en la categoría Trekking

TREKKING: Del Balcon de la Quebrada del Batan a las nacientes del Icho Cruz

Despertaba el sol en Córdoba y allí estábamos casi todos esperando la trafic para poder llegar a orillas de la Pampa de Achala, donde empezaría nuestro camino. Conforme nos acercábamos, el cielo se cerraba ante nosotros, pero éramos positivos y aunque en el fondo sabíamos que el cielo se ponía feo, nuestras palabras intentaban tranquilizarnos. No aguantó más y nos anunció que la lluvia no tardaría en caer. Eso nos despertó definitivamente y cuando la lluvia casi cesó, nos pusimos en marcha hacia la Quebrada del Batán.
Poco a poco el cielo azul fue ganando la partida y…el sol se dejó ver!!
Luego fue subir, bajar, bajar y subir, siguiendo a Fer y a Curt, haciendo un trekking divertido y entretenido. La ropa nos empezaba a molestar y ya empezamos a disfrutar del paisaje, la luz de la mañana iluminaba cada rincón, mostrándonos la belleza de la Quebrada del Batán. Los cóndores, perezosos, empezaron a volar sobre nosotros. Tras contemplar la belleza de lo natural seguimos nuestra marcha hacia la zona de los puentes colgantes del viejo camino de las Altas Cumbres. A lo lejos, durante casi todo el camino nos observaban los Gigantes.
Poco a poco fuimos haciendo hambre y nuestros estómagos llamaban nuestra atención. Llegamos al segundo puente colgante y allí una paradita técnica para el almuerzo y para llenar nuestras cantimploras con el  agua que el Arroyo de Copina nos ofrecía. Tras hacer un poco de pereza, nos dispusimos a seguir nuestro camino hacia la orilla del Arroyo Paso de la Esquina, donde pasaríamos la noche.
Pronto llegamos al lugar, hermoso lugar, las aguas doradas del río nos esperaban para refrescarnos del caluroso día, pero antes teníamos que montar las carpas. Unas antes que las otras y tras varias vueltas a la carpa de Lucio, conseguimos encontrarle un sentido. Por fin, el Arroyo nos refrescó, unos lo pensamos más que otros, pero al fin la mayoría de nosotros no nos pudimos resistir a la fresca tentación que las aguas nos ofrecían. Tras el baño, unos mates en la orilla, unos amargos, otros más dulces, para todos los gustos. Sole comenzó el ritual, conversamos, reímos y compartimos el caer de la tarde hasta que el sol se despidió de nosotros. Sentía como si estuviese aquí toda la vida, una dulce sensación de calma y paz corría por mi cuerpo.
 La luna no quiso ser protagonista y dejó paso a las estrellas, estrellas que se amontonaban en el cielo, un cielo desconocido para mí, un cielo especial, que mi cámara no pudo captar, pero será difícil de olvidar. Y ahora sí, llegó la hora de la cena, rica cena de choripanes, cocinados al calor de las brasas y sin darles tiempo a que se enfriasen desaparecieron de la parrilla, buscando la mejor posición para comerlos.
Era una noche especial, sobretodo para dos personas que cumplían años, primero María, sopló sus 14 velas tras pedir el deseo de rigor y después Karin que aunque estaba lejos de su hogar, supongo que se sintió entre amigos. Tras comernos un trozo de tarta, nos sentamos alrededor de las brasas, “¡¡que lastima de brasas, no tener un costillar para aprovecharlas!!” decía Miguel preocupado. Degustamos el rico licor de huevo que Curt había preparado para la ocasión y ese vinito que parecía que no se acabara nunca. La noche estaba genial, el concierto de ranas metálicas comenzó y las luciérnagas iluminaban la silueta del Gordo Tumbado, perfecta noche para contemplar las estrellas. Cuando el sueño llegó, nos retiramos a nuestras carpas pero el concierto no cesó hasta la madrugada, música en vivo, ¿que más se puede pedir?
El vivo sol nos despertó temprano y poco a poco fuimos llegando a la orilla del arroyo, donde desayunamos como reyes. Un bonito día nos esperaba.
Recorrimos el arroyo dejándonos llevar por la corriente, fuimos contemplando las maravillas que el agua nos ofreció, cascadas, pozas de agua, vegetación, riberas dominadas por los tabaquillos. Unos aprovecharon para remojarse, otros pescaban, Curt fue el primero en pescar la primera trucha, que enseguida devolvió al río; luego, tras algunos intentos, le siguió Fabi.

Seguimos con nuestro camino y por fin llegamos al nacimiento del Icho Cruz, donde metros arriba surge de su gran cuenca, y  se junta con el arroyo  Paso de la Esquina, y  con el Paso del Bayo un poco mas abajo. Ahora solo quedaba deshacer el camino, antes debíamos cargar fuerzas, almorzamos mientras Curt enseñaba a pescar a los chicos, poniéndole todo el empeño que el arte de la pesca requiere, por fin, la espera tuvo su recompensa, y Cesar pescó su primera trucha. Alegría era lo único que se reflejaba en su cara, la alegría del objetivo cumplido.Volvimos a ponernos en marcha hasta llegar al campamento y con un poco de tristeza desmontamos las carpas, el fin de semana iba acabando. Íbamos subiendo y a nuestras espaldas dejábamos el valle. Nos estaban esperando para llevarnos de vuelta, una sensación de pena recorrió mi cuerpo, ¿porqué las cosas buenas pasan tan pronto? Pues allí estábamos, de vuelta a casa, pero antes teníamos que hacer una paradita para la cena, ¡hay que cuidarse!. Entre charlas y risas se nos pasó el tiempo, ahora tocaba volver a Córdoba. Un fin de semana genial, para retener en la memoria. El grupo inmejorable, cada uno de vosotros, sin olvidarme a ninguno. Gracias por hacerme sentir como en casa!!

¡Gracias a vos, Silvia Navarro Ramos! ¡¡nuestra compañera y amiga Valenciana!!

Fotos: Silvia

 1.Pampa de Achala,pasado por agua!!.JPG 2.Las nubes negras se retiran.JPG 3.Quebrada del Batan.JPG
4.Las vacas nos vigilan.JPG

 Pampa de Achala, pasado por agua!
 Las nubes negras se retiran
 Quebrada del Batan
 Las vacas nos vigilan
 4.Puente colgantes.JPG  5.Puentes colgantes.JPG  6.Escuela de escalada.JPG  6.llegando al acampe.jpg
 Llegando a los PuentesColgantes  En los Puentes
 Escuela de escalada
 Llegando al acampe
 7.Esa tarta buena!!.JPG  8.Los tomatitos a remojo.JPG  9.Choricillos.JPG  10.Mejor forma de comer el choripan.JPG
 Esa tarta buena!
 Los tomatitos a remojo
 Choricillos  Mejor forma de comer el choripan
 11.Maria soplando las velas.JPG  12.Karin con su tarta.JPG  13.Tenemos de todo.JPG  14.Desayuno junto al rio.JPG
 María soplando las velas
 Karin con su tarta
 Tenemos de todo
 Desayuno junto al río
 15.El gordo sigue tumbado.JPG  16.Los pescadores.JPG  17.Fusion entre la ramblas, naciente del rio Icho Cruz.JPG  18.Blanco y negro frente al Icho Cruz.JPG
 El gordo sigue tumbado
 Los pescadores

 Fusión entre ramblas, nacientes

del Río Icho Cruz

 Blanco y negro frente al Icho Cruz
 19.Esa cara de felicidad.JPG  20.La sombra es chica pero el corazon grande.JPG  21.Al atardecer.JPG  22.Un partidito para acabar el dia.JPG
 Esa cara de felicidad…
 La sombra es pequeña pero el corazón grande
 Al atardecer
 Un partidito para acabar el día

TRAVESIA INTEGRAL DE LAS SIERRAS GRANDES: Un proyecto para el Bicentenario

INTRODUCCIÓN

Como habitantes de la provincia de Córdoba, tenemos la fortuna de convivir con las Sierras Grandes, un sistema montañoso que es excepcional, por su estructura, su clima, sus características,  y la posibilidad de recorrerlo por todos sus rincones.

Como miembros del Club de montaña decano de Córdoba, e iniciador de la mayoría de las actividades ligadas a este ámbito en nuestra provincia, hemos desarrollado nuestra vida deportiva principalmente en alguno de los rincones de las Sierras Grandes. Hemos crecido como institución, y como deportistas,  escalando en Los Gigantes o en La Ola; recorriendo sus puntos más altos en el Champaquí y alrededores; en travesías, en cruces, asomándonos a sus profundas quebradas al este y sus cuestas empinadas al oeste; e incluso, en los últimos años, con una fuerte impronta conservacionista, que no es ajena a la propia historia del Club, que iniciara un año después de su nacimiento el primer pedido de creación de un parque nacional para preservar la zona de la Quebrada del Condorito. Y este territorio privilegiado de las Sierras Grandes ha sido la palestra de entrenamiento para que nuestros montañistas desarrollaran luego sus prácticas en todo el país, y en todo el mundo.

Y allí, además de conocer la montaña, aprendimos a conocer a los otros montañeros, a los que la habitan, con sus variadas actividades, con sus escuelas y sus niños, recibiendo siempre su apoyo y ayuda, sea guiando o indicando los rumbos, sea colaborando en situaciones difíciles, o simplemente compartiendo un mate caliente bajo el alero de algún puesto, reponiendo energías cuando una caminata, una jornada de escalada o una nevada repentina llamaban al sosiego y a buscar un reparo.

Para algunos de nosotros, con más o menos años de vida o de práctica de esta maravillosa actividad, venía quedando una deuda, un desafío, que bien puede ser un proyecto que sirva también para que muchos otros puedan recorrer y compartir nuestra hermosa montaña.

Ese desafío consiste en unir los dos extremos del cordón montañoso en forma longitudinal, desde su extremo sur, donde la cadena  comienza a surgir desde la planicie pampeana, en Achiras, posta histórica de paso obligado en los principios de nuestra historia; hasta su otro extremo –nuestros conocidos y amados Gigantes- más de doscientos km hacia el norte.


OPORTUNIDAD DEL PROYECTO

La oportunidad de realización del proyecto tiene que ver con algunos factores individuales, como que la idea ha ido madurando y las experiencias se han ido juntando en estos años acumulando suficiente experiencia y conocimiento para asegurar básicamente el recorrido y sus características. Pero al mismo tiempo, se presenta un momento impar, que mueve sentimientos y llama a aunar esfuerzos, de los más variados signos: de alguna manera, somos muchos los que sentimos que vale la pena marcar el hito del bicentenario de la Argentina, de su nacimiento, con una actividad extraordinaria, que trascienda a las que regularmente hacemos en nuestra vida institucional y deportiva.

Algo que sea diferente, que sea distintivo de nuestro Club, y que aúne esfuerzo deportivo, acción comunitaria, y acción conservacionista, como un modo de transcender los límites institucionales. Por la experiencia que tenemos, sabemos que esas tres actividades van de la mano cuando se juntan las voluntades y se aplican buenas prácticas de preparación y de planificación de las actividades

Sobre la base de estas premisas,  pensamos que esta actividad que desarrollaremos es muy apropiada para que la comunidad del Club Andino Córdoba se sume a la celebración del momento fundacional de nuestro país.

Además, para la fecha concreta del Bicentenario, como institución habremos llevamos recorridos algo más de un cuarto del período histórico que estamos celebrando: no son pocos años, y será también un buen motivo para celebrar.

A lo indicado, se suma la iniciativa que montañistas de todo el país están proyectando, con distintos perfiles, y que han dado en llamar “Expedición Bicentenario”.  Desde el desafío de las más altas cumbres argentinas, hasta travesías fluviales, ya están siendo armadas las expediciones oficiales del proyecto, una en cada provincia, además de proyectos en el extranjero, incluyendo el Himalaya.

Dentro de tal proyecto, existe una categoría de “Expediciones Amigas”, denominación que no distará de la realidad, si concretamos esta iniciativa: será muy interesante ser “amigos”, sintiéndose juntos en un gran proyecto que suma a muchos e importantes montañistas de nuestro país alrededor del bicentenario; así como tratamos de ser amigos del medio en el que nos movemos, y amigos de sus habitantes.  

RASGOS BÁSICOS DEL PROYECTO

Al presente, podemos establecer varios puntos básicos:

1.    Comienzo y final. Sur: Achiras; Norte: Los Gigantes.

2.    Sentido del recorrido: Será sur-norte. Se estiman dos grandes tramos: Achiras-Champaquí, donde se subirá desde los 1000 m snm hasta los 2780 de la cumbre mayor de Córdoba. Y Champaquí-Los Gigantes, donde recorreremos el rosario de escuelas de montaña que existen en nuestra provincia.

3.    Participantes: Para socios del Club, en forma prioritaria, que se sienta en condiciones físicas y con tiempo disponible (estimado en 14 días) para hacer todo el recorrido. Sin embargo, no es preciso que éste sea el caso para todos: en busca de aunar esfuerzos y abrir oportunidades, prevemos establecer diversas “postas”, tramos donde se sumen o bajen participantes. Esta es una de las ventajas que nos brinda el terreno, pues desde el inicio hasta el final, existen más de 20 posibles lugares de acceso al recorrido, nuestras conocidas “cuestas”, las rutas que los habitantes de la montaña han trazado en cientos de años de uso y ocupación del terreno que recorreremos. La cantidad de participantes es a definir.

4.    Aprovisionamiento: El recorrido facilita tres lugares principales de aprovisionamiento, que pueden dar lugar a otro modo de participar en el proyecto, a través del apoyo logístico. Ellos son: el camino de Merlo (San Luis) que sube al filo de la Sierra y por cuyo extremo se pasa; el camino del Cerro de los Linderos, en cercanías del Champaquí; y la ruta de las Altas Cumbres, en la zona de La Posta, sobre su borde Oeste.
 
5.    Cartografía y conocimiento de la ruta: Disponemos de cartografía completa de todo el recorrido. Hemos recorrido por tramos más de las dos terceras partes del trayecto, y están en curso los reconocimientos del sector faltante, para garantizar las condiciones mínimas necesarias (agua, acampes, permisos)

6.    Acción social: En el recorrido de la travesía, se encuentran varias de las escuelas de altura de la Provincia de Córdoba: Ameghino (Champaquí), Namuncurá (Pampa de los Cerros), Martín Fierro (Cerro Hermoso), Padre Liqueno (Pampa de San Mateo), y la escuelita N.S. del Valle,  de Los Gigantes. Prevemos dejar un recuerdo simbólico de nuestro paso, haciendo referencia a la oportunidad; y algo más concreto –a determinar según las necesidades de cada lugar- como pueden ser elementos didácticos, ropa, etc. para los alumnos.Estamos abiertos, además, a otras iniciativas que nos puedan acercar los socios.

7.    Acciones conservacionistas: Para ello, contamos con el apoyo del Proyecto de Reforestación, del cual formamos parte, incluyendo charlas en las escuelas, provisión de plantines, relevamientos de tabaquillos o de otros aspectos de la situación de los ecosistemas y especies, a lo largo de los doscientos cincuenta kilómetros, que nos darán una mirada privilegiada al reunir en poco tiempo tanto recorrido.  En particular, tomar conciencia y difundir la condición de "Tanque de Agua" de nuestra provincia y vecinas, de estas hermosas sierras.

8.    Apertura a otras instituciones o particulares: Se considerarán, de acuerdo a las posibilidades, la chance de que se sumen, en alguno de los roles de participación que se van perfilando: recorrido total, recorrido de algunas postas, apoyo logístico de la travesía y de las iniciativas sociales y conservacionistas, aporte de datos y cartografía, etc.

9.    Presupuesto: Será una actividad autosuficiente, con el aporte de sus participantes, y de eventuales patrocinantes.

10.    Fecha de realización: en el caso del Proyecto Bicentenario, el lapso abarca desde el 25/05/10 hasta el 25/05/11. En nuestro caso, debemos considerar que las escuelas están abiertas en periodo estival (de septiembre a mayo). Hemos seleccionado, para nuestro proyecto, el período del 12 al 25 de mayo (14 días).

CONCLUSIÓN

Como todo proyecto humano, éste es una mezcla de sueños, anhelos y realidades. Está abierto a sugerencias, aportes, modificaciones y añadidos que faciliten su concreción. En definitiva, estamos proponiéndonos hacer lo que sabemos, en pro de algo que estimamos importante… y de la manera como nos sentimos mejor: en la montaña, en nuestra montaña de Córdoba.

 Ruta completa.jpg

 Recorrido completo

Tal como se ve en Google Earth

PARA MÁS INFORMACIÓN, SUGERENCIAS, CONSULTAS Y POSIBILIDADES DE  PARTICIPACIÓN, DIRIGIRSE A LA SEDE DEL CLUB, LOS MIÉRCOLES DE 21 A 23 HS, Y PREGUNTAR POR AXEL, FERNANDO O ESTEBAN, o al mail:

trekking@clubandinocordoba.org, con el tema: Bicentenario

TREKKING: Del Dique la Quebrada al Cerro Pan de Azucar -RELATO!!

El dia amaneció soleado y lleno de verde por las recientes lluvias.Desde la conocida plaza del Paseo Sobremonte tras esperar a algunos retrasados(por el tiempo ojo, no lo toméis literalmente), que les fue difícil salir de las garras del cálido hogar. Con un poco de retraso partimos hacia la zona del dique de Rio Ceballos previo paso por la panadería de rigor, a efectos de hacerse de algunos víveres para el desayuno y/o entremés del día.

Seguidamente llegamos al lugar de la partida, preparamos mochilas, colocamos protector, anteojos de sol, gorritas, verificamos la provisión de líquido elemento y empezamos a caminar. A poco de andar empezamos a disfrutar el típico paisaje de monte bajo, arbustos de distintos tipos, espinillos, sauces, etc. y el hermoso arroyo Los Hornillos que merced a las lluvias de días atrás, se encontraba con una importante cantidad de agua cristalina. Asi llegamos a la cascada Los Hornillos, donde estuvimos por breves minutos lo que no impidió el chapuzón del "Bestia"  (entrañable personaje) único que se animó a la friolera de esa olla a la que poco le daba el sol; hermoso lugar para el relax y la observación de la naturaleza a pleno.

Luego de sacar algunas fotos, continuamos, bajando y subiendo por piedras, por senderos, y otras zonas bastante tupidas de vegetación autóctona que nos raspaban las mochilas(y algunas “delicadas” piernas femeninas), continuamos luego de cruzar unas cuantas veces el curso de agua, por pasos de piedra improvisados, con algunos resbalones que no podían faltar. Adentrados en el monte cruzamos varios alambrados topándonos con un bravo ejemplar vacuno que comenzó a quejarse de nuestra presencia allí en su territorio, causando algunas caras de asombro, pero a poco de vernos pasar, parece que el que sintió temor fue él, que se volvió al lado contrario del alambrado al ver nuestras caras de famélicos.

Seguimos camino parando para tomar agua y comer alguna colación, que pasaba, como siempre, de mano en mano. Así se paso el tiempo llego el mediodía y se hizo la parada del almuerzo frente al rio, cada uno saco su ración y se armó la comilona. Bah, no tanto, luego de unos 40 minutos seguimos paso para no perder las horas de luz aun nos quedaban alrededor de 11km según el guia, GPS en mano, para llegar al lugar fijado para el acampe, y nos encontrábamos a la vera de la zona de transición, pues luego de subir un poco advertimos el cambio radical del entorno; se había terminado el bosque tupido y estábamos en plena sierra abierta con vegetación baja, y un cielo azul por demás bello. Allí el camino prácticamente lo constituyó la montaña sin sendero haciendo bajadas abruptas y subidas interesantes, atravesando  quebradas -porque si bien existe un camino más trasitable, este acceso esta imposibilitado pues se tiene que cruzar por campos por los que no está permitido el tránsito.

Así se siguió ya sin arroyos a la vista, hasta que los guías decidieron que a causa de que el grupo estaba "un poco agotado", (hecho percha en lunfardo), y ya no teníamos agua, pararíamos en un lugar que no era el previsto inicialmente para ello, pero que por lo menos, contaba con un cuso de agua(no limpia) para hervir y/o potabilizar con las famosas pastillitas potabilizadoras de Curt. Se escucho “bueno a despejar la zona de abonos naturales y colocar las carpas”; y siendo las 18,30 hs aproximadamente, comenzó el desarme de mochilas. Acto seguido ronda de mates varios, charla y descanso.

Pronto llego la noche y los cocineros empezaron su labor. Hubo menú variados y ciertamente sofisticados algunos, tales como "los sesos salteados acompañados por  torre de arroz" del Chef Bestia, (sin carpa pero con "seso"), otros hicieron "salteado de vegetales", "pastas a la provenzal" etc. Los más vagos tiramos con sandwichitos y ensalada de tomate y huevo. A continuación uno de los niños del Club Andino comenzó a realizar un avistaje con larga vista de la luna llena que estaba alumbrándonos desde temprano, llegando a ver (y a convencer a algunos participantes) de la presencia allí en nuestro satélite natural de "un gallo parado arriba de un elefantito".

Corrieron, por supuesto algunas bebidas espirituosas que no sé si habrán influido en el avistaje del joven, incluidas unas deliciosas pasas de uva al "whisky" que se extraían con los garfios naturales que Dios nos dio. Hubo licores de "limón sutil" preparado por Roberto “el gran botánico”, exquisito y suave, al contrario del licor de limón "Power" elaborado por Olguita; siguió la noche con juego de dados "Quispe" el que  prendió entre los jugadores que ensayaron  el inveterado arte de mentir. Concluido el juego donde salió adjudicado para la prenda "La Bestia" , y luego de un día cansador uno a uno enfilaron hacia sus carpitas a descansar, tanto lo hicimos algunos que ni nos dimos cuenta de la lluvia que se hizo presente a la madrugada, y también al levantarnos a la mañana temprano, dándole un toque mojado a la travesía.

Luego de un breve desayuno, levantamos las carpas y el resto de los enseres y continuamos recorriendo las quebradas para llegar al preciado Pan de Azúcar, logrando, luego de algunos kilómetros, avistarlo, lo cual lleno  el ánimo de la tropa que continuó el trayecto restante con más ganas y más velocidad, al poder divisar el objetivo. Almorzamos a la sombra de unos viejos arbustos en la zona cercana al acceso al Cerro, allí pudimos relajarnos un poco mas ya que la parada fue mas larga, una hora en la que algunos se descalzaron, otros hicieron la siempre  bien ponderada "siestita", para después a la voz de "nos vamos" levantar la osamenta de nuevo para poder llegar finalmente a destino. Al fin después de transcurrido un hermoso sendero de vegetación, según el cordobés básico, "verde flúo" llegamos al acceso.

Allí quedo Naty a cargo de las mochilas pues una de sus botas dijo "stop" y dejo su suela fuera de servicio. Así comenzamos la subida por el sendero normal, bastante escarpado y empinado, debo decir; suerte que los bártulos habían quedado abajo. Finalmente, la meta, la cima del hermoso Cerro Pan de Azúcar, desde se tiene una vista fenomenal del Valle de Punilla, y de la ciudad de Cosquín a sus pies. Bello, bello. Fotos grupales y fotos "de los nuevos" que prometieron volver. Retornamos luego al lugar donde quedo Natalia y las mochilas; se presentó la idea de tomar unas refrescos (…) ahí nomas, mientras venía la mercedes a buscarnos y entre charla que te charla en uno de los bares del complejo. Pero, como es costumbre de estos viajeros, la cita en un bar o restaurante típico se imponía impostergable, después de tan sacrificada travesía, por lo que al llegar nuestro vehículo nos dirigimos hacia el centro de la city coscoina, donde enuna esquina del lugar más emblemático de la ciudad, la plaza "Próspero Molina", degustamos unas ricas pizzas y unas heladas cervezas. Al fin y como nunca tan temprano (alrededor de las 20 hs) emprendimos el regreso a Córdoba. Cansados, pero felices por la experiencia vivida y con la intención de retener en nuestra memoria y en nuestro corazón las bellezas apreciadas por nuestros sentidos y los momentos vividos en buena compañía, es lo que hace buena la vida. Hasta la próxima!!!!!!!!!

Gracias, Valeria, por el relato!!

TREKKING: Quebrada de la retamilla. RELATO!

Quince días ya son suficientes para recuperar el estado de ánimo y procurar relatar este trekking al cual llegamos como invitados…. Digo que son suficientes porque me hubiera resultado imposible teclear un relato aquel lunes en el que descubrí que no me respondían los más ínfimos músculos de la mano, ni siquiera para poder tomar la afeitadora…

 Fuimos 7 los Álvarez que se sumaron al ya veterano decano de la familia que confiesa mas de 20 años de montaña y que asumía la osada responsabilidad de poner a caminar a su nada deportista sobrino, su esposa docente y los 5 vástagos que si, le despertaban algo mas de confianza, salvo uno…, Javier, que no por falta de ganas sino de piernas aptas y conciencia implicaría el mayor desafío.

 Ya la preparación de mochilas fue un desafío, rescatar del fondo del placard las 6 bolsas de dormir compradas en oferta hace ya 4 años en el hipermercado, desempolvar la muy caminada mochila “Tarditti” de mis 20 años que luego sabría es o Chamonix… Encontrar la forma de que todo eso, mas la carpa para 5 personas, las vituallas para la tropa y hasta una botella de Colón Cabernet Sauvignon llegaran al destino, sin contar con los pañales… Resultaron aptas las 4 mochilas escolares que fueron despojadas de carpetas, libros y cartucheras muy a pesar de la resistencia de Julia, que durante el año había cuidado con esmero su prolija mochila, y que por “experimentada” sabía que su esfuerzo de un año se esfumaría en el primer resbalón y roce con la piedra…

 

Qué ponernos, qué sacar de cada amasijo de ropa que cada uno había preparado… Si hasta hubo que discutir para que Inés aceptara que el poncho blanco nieve de lana era inadecuado para el periplo… No mas que dos calzoncillos… una muda adicional?, no, no entra…

 

Despertar una tropa de 7 un sábado para estar en Córdoba a las 7:45 no es tarea fácil, mas sabiendo que Fernando, indefectiblemente  controlaría el cumplimiento de los compromisos asumidos….

 Logramos buscar a Pato justo a tiempo para que el teléfono de su casa lo tuviera que atender la perra, y pude contestarle el llamado a Fernando cuando ya estábamos en Mariano Moreno y Pueyrredon… Creo que se sorprendió…

 El grupo esperaba expectante a esta fracción numerosa de la partida, no era para menos, al igual que en la guía telefónica el apellido Alvarez ocupaba el 25 % de los lugares…

 El viaje a Casas Nuevas nos fue permitiendo conocer historias y proyectos personales, Fede (el electrónico) que describía su sueño ( o delirio?) de verano caminando la meseta de Somuncura a Curt; Pato, Fede (hijo Pato R.) y Germán que, para tranquilidad de Curt, esperaban estoicos frente al Cucú  de Carlos Paz…

 

Así llegamos a Casas Nuevas, el tiempo, fresco sugería una caminata distendida, lejos de los calores de Octubre y Noviembre; allí nos enteramos que subían con nosotros, cales y morteros de construcción ¡¿¡? lo que hacía en parte inexplicable las motivaciones de éste grupo…

 

Sabiéndonos parte del lastre del grupo procuramos ganar tiempo adelantándonos con Javier que demostró que sería uno de los desafíos mas grandes para cumplir nuestro cometido, quizás era mucho pretender que con sus 2 años y medio pudiera igualar a los mayores. Gracias a Dios, Inés, César, Julia y María ya podían asumir su propio desafío…

 

Así se fueron desgranando las primeras rocas, ascendiendo los senderos y conociéndose los desconocidos…

 

Eugenia supo ver lo impráctica que nos resultaba la séptima mochila de gorros, camperas y mochilas y ofreció llevarla, el “Yuyo”  (el Tarditti de mi mochila) se compadeció de los inconcientes que ponían a un infante en el sendero y lo puso a sus hombros en los senderos mas comprometidos, Fede había facilitado bastones…

 

Fernando, mi decano tío había demostrado cómo se debe hacer en caso de resbalón y caída, y así fuimos llegando al descanso y almuerzo…. En mi caso fue casi un desplome, mientras los chicos jugaban a ver quién se caía primero al agua… Por suerte, todos perdieron. También perdieron los que fueron recibiendo la rigurosa visita de Javier, que en cada “posta” recogía jugos, galletas, fiambre y todo comestible que pudiera ser engullido… Para eso si sabe caminar y hacer diplomacia…También empezó a preocupar su impacto a la hora de comer el asado previsto para la cena….

 Si alguno cree que con el almuerzo se alivianan los pesos, debe considerar que únicamente se reacomodan… Y había que seguir…

 

Curt pudo probar que su vocación frustrada fue la medicina, o engañó muy bien a Soledad cuando presto, descubrió la herida de la pierna para sanarla, Javier no olvidó su horario de siesta, para mi pena y la de María, que a modo de becerro lo portamos con mas esfuerzo que pericia…

 

Cuanto costó llegar a la Retamilla!!!, si yo creí que no nos quedarían fuerzas para siquiera desmontar la mochila y armar la carpa.

 Para mi sorpresa, el grupo tomó posición, armó carpas, preparó barro y reparó pronto un horno de piedras que resultó ser el destinatario de los morteros cementicios… si hasta cucharas de albañil viajaban en las mochilas… Quién trajo la carbonada??, porque en hábil trabajo de equipo surgieron no menos que 90 empanadas, que hasta las había vegetarianas…. Todas las funciones estaban acordadas todas se cumplieron con pericia, todos miraban con ansias ese fuego intenso que devoraba ramas y templaba piedras…

 Conocimos e intimamos con el Singani Tarijeño que Marcos mezcló hábilmente con una lata de frutas que circunstancialmente había en su mochila… Refrescamos Prontos, tintos, blancos, espumantes que largamente excedían el número de comensales…

A modo de ritual desconocido se acopiaron y enfriaron en el fresco cauce del arroyo….

 

Cuando la noche ya ocultaba rostros y sólo el fuego que caldeaba la piedra era un infierno, todos rodeamos el horno para esperar que Miguel, que junto a Leo se nos habían unido, transformara en realidad el deseo de probar las empanadas que prestamente se habían alineado en sus correspondientes asaderas…Confieso que temí el desborde…, que las masas se abalanzarían sobre las masas crujientes y doradas, pero primó la camaradería y una a una dimos cuenta de las especialidades tucumanas de Roberto.

En su espacio, el Fer doraba carnes y también truchas que habían sido robadas al río por Curt, Cesar y Fede (h. P. R.), y a pico de botella los ánimos iban alegrando la fiesta…

 

Lucila, que había superado sus vértigos festejaba a lo grande y si alguien creía que estaba todo hecho, no, aún se “cocinaba” un locro etílico que ayudaría a hacer mucho mas placentero el descanso…

 

La lluvia hizo lo suyo y amparados en el dulce goteo de la lluvia de la mañana nos excedimos en sueño hasta pasadas las 9:00.

 Mate y ronda…Relatos del festejo nocturno, dilucidar el horario en el cual Curt se durmió…

 Distensión, relatos de montaña, el proyecto bicentenario…, muchas siestas, otra vez de pesca, un paseo a la cascada y un conocerse mas intimo, a partir de la confianza que depara compartir un lugar y una circunstancia tan especial…

 

Seguramente muchas intenciones de repetir la experiencia quedarán postergadas por las rutinas y demandas diarias, pero cada momento vivido es un espacio amplio para la reflexión sobre la vida y sus demandas, sobre las rutinas y los tiempos cortos e inalcanzables…

 Aún queda el retorno, un sendero mas suave, aunque no por eso mas corto, recuperar cada botella, cada pañal, cada rastro de nuestro paso es un aprendizaje sobre lo mucho que cada día engendramos en contra de nuestra propia supervivencia, y qué aprendizaje para los chicos, que siguen cada ejemplo sin necesidad de reproches ni discursos.

 En el descenso, Javier tiene un padre mas averiado e incapaz de llevarlo, y brotan nuevas manos y hombros dispuestos a ayudarnos, con alegría y un respeto impresionante… Que linda forma de cooperar, de compartir, de vivenciar la necesidad del otro, de conmoverse por paisajes tan cercanos y tan poco valorados. Cuanta oportunidad para conocer y disfrutar de buena gente…

 

Cansados pero felices, con una forma diferente de festejar un año mas, con nuevos proyectos, con mucho por caminar….

 Que linda forma de festejar de otra forma esta fiestas!! Feliz Navidad!! Feliz Año Nuevo para todos!!

 

Con cariño María, Julia, César, Inés, Javier, Georgina y Francisco, los Alvarez Vallero!!

SENDERISMO DESPEDIDA DEL AÑO 2009!!!

 

LO CELEBRAREMOS en nuestro REFUGIO

¿Nos Acompañas? la salida será el 19 y 20 de Diciembre de 2009

 

El REFUGIO “AURELIO CASTELLI”, del Club Andino Córdoba, se encuentra a 2250 metros de altura en el macizo de  los Gigantes. Enclavado en un hermoso valle al pie del Mogote, punto más alto de este cordón montañoso.

Este refugio de montaña, fue construido en 1963 y ampliado en años posteriores, cuenta con todas las comodidades para socios e invitados.

Ofrece: agua corriente, luz, gas, cocina y vajilla (platos, cubiertos, vasos, jarros, pava, cacerolas etc.); dormitorios con una capacidad  para 44 personas equipado con cuchetas y sus respectivas colchonetas.
A partir del refugio se pueden realizar hermosas caminatas por senderos a distintos  lugares como: el Gorila, el valle del Nippur, el Mirador, visita  a refugios de los Nores y Club Andino Va. Carlos Paz.

Está rodeado además por distintas vías de escalada deportiva de todos los niveles y para todos los gustos. Es un paraí­so que bien vale la pena conocer.

 

Es una caminata de dificultad media.

Duración: 3 horas de ida 

 

PARA DISFRUTAR, PASARLA BIEN Y  EN COMPAÑIA DE AMIGOS…

 

 

Para más información los esperamos el Viernes 18 de  Diciembre de 21 a 23 hs., en la sede del Club, 27 de abril 2050, Telef. 480-5126 Cba

.

O a los correos electrónicos: info@clubandinocordoba.org
Presidencia CAC  cac.presidencia@gmail.com 

Irma VARGASirmaleona18@hotmail.com Cel. 155-644087  Todos los días de 20 a 22hs. hs. Teléfono fijo: 465-2432 de 20 a 22 hs.

José VIGNOLA (Charly)  155-218316  Todos los días de 20 a 22 hs.