TREKKING DE AGOSTO:Solifrepus y Quebrada de Malambo. RELATO

Una vez mas los amigos del Club Andino Córdoba nos juntamos para realizar un nuevo trekking, Los Solifrepus y la Quebrada de Malambo.

En esta oportunidad el destino seleccionado fueron las altas cumbres, al norte de Pampa de Achala.

La travesía realizada tuvo su inicio en la “ruta vieja” de las altas cumbres, ex RN20, y su fin en la RP28, en las cercanías de la escuela rural Liqueño.

Reunidos a las 7 AM en nuestro habitual punto de salida, la municipalidad de Córdoba, comenzamos nuestro viaje y sin pasar mucho tiempo estábamos pasando por Villa Carlos Paz, San Antonio e Icho cruz.

Una vez en el lugar, hito Norte de la RN20, comenzamos a caminar sintiendo que la jornada iba a ser muy calurosa y con un poco de humo en zonas aledañas que se encontraban incendiadas.

Entrando a la sierra y dejando atrás la civilización uno se da cuenta como los incendios son provocados intencionalmente. Vimos que muchos focos se encuentran ubicados en las cercanías de regiones pobladas y de fácil acceso como rutas principales. Cabe destacar que las condiciones del ambiente son ideales para los incendios y nunca falta algún piromaniaco o simplemente pelo….

Cuando comenzábamos a entrar en calor nos encontramos con nuestro primer río y una playa de arena “el río Icho Cruz”. Atravesando este accidente geográfico que nos presentaba el río, un pequeño encajonamiento, sin dificultad seguimos adelante.

Nuestro próximo avistaje era un bosque de pinos cuesta abajo donde teníamos que tomar como referencia para modificar nuestro rumbo, tratando de mejorar la misma ruta realizada años atrás.

Se acercaba el medio día y el sol sobre nosotros confirmaba la hipótesis, era una jornada muy calurosa. La temperatura superaba ampliamente los 30º C y el viento Zonda marcaba su presencia anunciando que estábamos próximos a la “Tormenta de Santa Rosa” quien no se hizo presente en nuestra travesía. Sin embargo esto no fue suficiente para que nos impida seguir adelante.

Al medio día decidimos almorzar a orillas de un afluente del Río Icho Cruz,  en reparo de la sombra y aprovisionamiento de agua fresca. Esta seria la ultima fuente de agua disponible en las próximas 24hs.

La jornada se hizo larga debido al agobiante calor, luego de 10 horas  y 18 Km. cuesta arriba recorridos llegamos al Campamento. El lugar previsto para pasar la noche eran las antiguas ruinas de un puesto serrano. Este puesto se encontraba prácticamente destruido pero no influía en nuestra alegría haberlo encontrado. Ya caída la noche, armamos las carpas y otros preparándose para hacer un vivac (dormir a la intemperie con elementos esenciales).

Entre un clima acogedor de amigos cocinamos algo caliente, un menú variado. Desde platos simples pero que no dejan de ser apetitosos como fettuccini a la Mediterránea (Knorr) pasando por un estofado de legumbres hasta incluso seso a la provenzal para los mas exigentes.

La noche comenzó con muchísimo viento como venia haciéndose presente el Zonda horas atrás, pero luego se calmo; todos dormíamos…

Un nuevo día, sol radiante, desayunamos compartiendo el agua que teníamos de reserva entre todos y nos preparamos para seguir caminando. Ahora el objetivo fue llegar a la Quebrada de Malambo, 5.5 Km. de nuestro campamento y disfrutar del imponente paisaje que nos presentaba la Madre Naturaleza.

En el extremo noroeste de la Pampa de Achala recorrimos un  gran laberinto formado por innumerables quebradas y formaciones de granito.  Llegando a la quebrada vemos a lo lejos el Mogote y una vieja represa utilizada años atrás por una mina de uranio. Este lugar aparece como un perfecto mirador del Valle de Punilla y las Sierras Chicas. Una vez allí nos abastecimos de agua y almorzamos.

De regreso al campamento, luego de haber recorrido 11km, desarmamos las carpas, armamos nuestras mochilas y emprendimos nuestro regreso.

En este tramo final nos esperaban los últimos 10 km hasta el punto de encuentro con nuestro transporte. Esta vez recorriendo la Pampa de Achala, sin grandes desniveles, divisamos algunos puestos en la cercanía y una de las torres del Instituto Geográfico Militar. Esta construida en el año 1963 y utilizada para hacer mediciones y cartografía. Pasando este último no tardamos mucho en encontrar un camino bien marcado que nos llevaba directamente a nuestro punto de llegada, la RP 28.

Aquí termino una etapa más con nuestras mochilas al hombro pero siempre sigue un tercer tiempo…

Unas simples palabras, pueden dar una noción de lo vivido… pero nunca se siente lo mismo que siendo protagonista en una Travesía del Club Andino Córdoba.

 

Relato: Alejandro P. Czujka